En uno de los operativos más importantes de los últimos años contra la explotación sexual infantil en entornos digitales, la Procuración General de la provincia de Buenos Aires ejecutó el 17 de junio de 2026 la «Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII», con 121 allanamientos simultáneos en 76 localidades .
La investigación, coordinada por fiscales especializados en grooming, ciberpedofilia y abuso sexual infantil, permitió identificar a 111 personas como sospechosas de delitos contemplados en los artículos 128 y 131 del Código Penal Argentino: tenencia, distribución, producción de material de abuso sexual infantil y acoso sexual en línea .
Cifras que alarman
Entre los investigados, 106 son hombres y 5 mujeres, con un rango etario que va desde los 15 hasta los 75 años . El dato más preocupante es que dos menores de 18 años fueron detectados compartiendo material de abuso sexual infantil .
Otro hallazgo que encendió las alarmas entre los investigadores es que 6 de los sospechosos desempeñan trabajos con contacto directo con infancias, y se identificaron 37 niños, niñas o adolescentes conviviendo con los involucrados . Además, se detectaron 4 posibles víctimas directas de abuso sexual infantil .
Tecnología secuestrada
Los allanamientos, que incluyeron incluso una unidad carcelaria donde personas privadas de la libertad ya condenadas por delitos sexuales continuaban operando, dejaron un importante botín tecnológico: 165 celulares, 80 computadoras, 160 dispositivos de almacenamiento y dos armas de fuego . También se realizaron 31 análisis preliminares sobre los equipos secuestrados .
Un caso que conmocionó
Uno de los procedimientos reveló el hallazgo de un hombre de 40 años acusado de distribuir material de abuso infantil, que manejaba alrededor de 50 perfiles falsos en redes sociales con identidades de adolescentes . La investigación, que partió de reportes internacionales, encontró en su domicilio dispositivos cuidadosamente organizados y clasificados .
