El miércoles 29 de julio, minutos después del anuncio del presidente Javier Milei sobre el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de desregulación económica, cacerolazos y bocinazos se hicieron sentir en al menos doce barrios de la Ciudad de Buenos Aires .
Las protestas espontáneas tuvieron lugar en Constitución, San Cristóbal, Villa Crespo, Flores, Almagro, Caballito, Palermo, Belgrano, Boedo, Nuñez, Chacarita, San Telmo, Balvanera, Recoleta y Parque de los Patricios . En algunas esquinas, como Santa Fe y Coronel Díaz, la policía intervino para despejar los cortes y reubicar a los manifestantes en las veredas .
También se registraron cacerolazos en el Conurbano bonaerense, incluyendo los partidos de San Isidro, Esteban Echeverría, Quilmes, Avellaneda, Lanús y Berazategui . La Quinta de Olivos fue otro punto de protesta, con vecinos haciendo sonar cornetas, cacerolas y bocinas desde autos sobre la Avenida Maipú .
Hacia la noche, grupos de manifestantes avanzaron hacia el Congreso de la Nación, donde la concentración sumó militancia sindical y se escucharon cánticos contra «la dictadura de Milei» . Algunos manifestantes se colgaron de las rejas del palacio legislativo mientras la policía intentaba disuadirlos .
El DNU presentado por Milei incluye 366 artículos que buscan una profunda desregulación económica, derogando múltiples leyes y normativas vigentes . Las protestas se replicaron en ciudades del interior como Mar del Plata, Neuquén, Bariloche, Viedma y Río Grande .
A las 4 de la madrugada del jueves, un nutrido grupo aún permanecía congregado en la avenida Entre Ríos, donde entonaron el himno nacional. La manifestación se mantuvo mayormente pacífica, con la única intervención policial registrada por el incendio de un contenedor de basura .
